Una huella que perduró
Las huellas latentes desaparecen rápidamente. En cambio, una impresión hecha en arcilla aún plástica puede fijarse con la cocción y perdurar durante milenios.
Los objetos tienen quien los fabrica
La arqueología puede reconstruir las materias primas y las secuencias de fabricación, pero es más difícil determinar si el trabajo lo realizaron mujeres u hombres, personas adultas o adolescentes, o aprendices. Las huellas dactilares son rastros directos de quienes lo hicieron.

El fuego conservó y deformó la huella
La arcilla se contrae durante el secado y la cocción. Jon Ross analizó 420 muestras y observó una contracción de entre el 6 % y el 20 %. Por tanto, no basta con aplicar una única corrección universal.
Por qué importan unas fracciones de milímetro
Las estimaciones biométricas dependen de diferencias mínimas en la anchura y la densidad de las crestas. Una corrección inadecuada puede cambiar la categoría resultante y la composición reconstruida de la fuerza de trabajo.
La historia desde el taller
El proyecto «Tras las huellas de la fuerza de trabajo» investiga el trabajo, el aprendizaje y la especialización en el Levante meridional entre los siglos XIII y VIII a. C., y devuelve a la historia a quienes fabricaron objetos sin dejar su nombre.